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2025.09.07 - Discurso con ocasión del 203 Aniversario de la Independencia de Brasil
Mis más sinceros agradecimientos por acompañarnos en la conmemoración de los 203 años de la Independencia de Brasil.
Celebramos también una amistad casi bicentenaria entre Brasil y Perú: nuestras relaciones diplomáticas se establecieron en 1827 y, en 2027, cumpliremos 200 años de cooperación y confianza.
En 2003 nuestros países acordaron una Alianza Estratégica que orienta una agenda integral de diálogo. Celebro que, desde el año pasado, hayamos restablecido la periodicidad de reuniones técnicas y de alto nivel, con especial énfasis en la frontera, lo cual da nuevo impulso a nuestra relación.
Me alegra anunciar que el 17 de septiembre se realizará en Brasília la reunión de la comisión de vecindad y las consultas políticas Brasil-Perú, ambas en nivel de vicecancilleres. Será un honor recibir al Vicecanciller Felix Denegri por primera vez en la capital federal!
Señoras y señores,
El año pasado, el Canciller Elmer Schialer eligió como primer compromiso oficial esta misma celebración de la fecha nacional de Brasil. No solamente eso, el canciller Elmer Schialer tuvo la generosidad de modificar la fecha de su propia ceremonia de transferencia de cargo en Torre Tagle para poder acompañarnos aquí, en esta Embajada, en la conmemoración del año pasado. Ese recuerdo nos llena de gratitud y simboliza, mejor que cualquier discurso, nuestra amistad.
Señor Canciller,
En este período desde que asumió sus funciones, el mundo ha cambiado. Los desafíos son más complejos y urgentes. En un año en que Brasil será anfitrión del mayor encuentro multilateral de las Naciones Unidas, la COP-30 en Belém, nuestra brújula es clara: creemos en un orden internacional regido por reglas. En tiempos que ponen a prueba el comercio y la cooperación, debemos reabrir el sendero del multilateralismo, de la integración y de la construcción de puentes.
Ese es el espíritu con el que Brasil se integra al mundo y dialoga con su región. En Sudamérica tratamos nuestros asuntos conversando entre iguales; cuando cooperamos desde la soberanía y resolvemos diferencias con base en el Derecho Internacional, nuestras decisiones ganan legitimidad porque descansan en la previsibilidad y la confianza mutua.
Es en esta nueva realidad que debemos redoblar esfuerzos de integración bilateral, para estar a la altura de las aspiraciones de nuestros pueblos y de los nuevos desafíos. Y es justamente en este contexto que iniciativas recientes adquieren pleno significado.
Un símbolo de la confianza recíproca es la asunción por Brasil, a solicitud del Gobierno del Perú, de la representación de sus intereses en Venezuela. En agosto completamos un año de este ejercicio que refleja la diplomacia en su esencia: cuidar a las personas y preservar canales de diálogo.
También avanzamos en la dimensión física de la integración. Trabajamos con el Perú para densificar las infraestructuras de comunicación y transporte que unen a nuestros pueblos. Brasil impulsa el proyecto de las “Rutas de Integración Sudamericana”, cuyo objetivo es conectar a todo el continente. Con el Perú – por donde cruzan 2 de las 5 Rutas Sudamericanas –, trabajamos para identificar los mejores caminos por hidrovías, puertos, aeropuertos, ferrocarril y la carretera interoceánica.
Este año celebramos los 20 años del Acuerdo de Complementación Económica N° 58 del Mercosur. En dos décadas, el ACE 58 ha sido clave para el crecimiento del comercio bilateral. Gracias a él, Brasil es hoy el primer socio del Perú en Latinoamérica y uno de los más importantes del mundo. ¡Y hay potencial para mucho más!
Para aprovecharlo, debemos modernizar la normativa que rige nuestra relación económico-comercial, reflejando el compromiso compartido de abrir nuevas oportunidades de inversión y comercio.
Señoras y señores,
En octubre, Brasil y Perú celebran 50 años de cooperación técnica y científica, marcada por la amistad y la construcción conjunta de soluciones para el desarrollo sostenible, la inclusión social y el bienestar de nuestros pueblos.
La Red de Bancos de Leche Humana y la gestión de recursos hídricos son ejemplos de esa cooperación. Seguiremos fortaleciendo estas acciones en beneficio mutuo y regional.
Del mismo modo, estamos dedicados a la profundización de los lazos culturales. En este año tan importante para el audiovisual brasileño —el año del Oscar para Aún Estoy Aquí— realizamos una avant-première de la película y, en junio, la cuarta edición del Festival de Cine Brasileño de Lima. Además, impulsamos a diario clases de portugués y talleres culturales en el Instituto Guimarães Rosa, la casa de la cultura brasileña en Lima.
Nuestra cooperación abarca igualmente el ámbito social y la lucha contra el hambre. El Perú es socio esencial de Brasil y miembro fundador de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, creada en 2024 durante nuestra presidencia del G20.
Señoras y señores,
Brasil y Perú, junto con los países de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, son conscientes de la urgencia de proteger y conservar la Amazonía, combatir la pobreza y reducir desigualdades. Reafirmamos los compromisos de la Declaración de Belém de 2023 con acciones para un desarrollo sostenible e inclusivo.
Celebramos también los 45 años del Tratado de Cooperación Amazónica, que testimonia la importancia y vigencia de este proceso.
En ese marco, Brasil acogerá en noviembre, en Belém, la COP30 del clima, articulando acciones nacionales ambiciosas para cumplir los objetivos del Acuerdo de París.
Con el mismo espíritu, el 3 de octubre realizaremos aquí en la Embajada, en Lima, una PreCOP30 orientada a preparar la Conferencia y a fortalecer el diálogo entre Brasil y Perú. El evento reunirá delegaciones de gobierno, sociedad civil y academia.
Quiero felicitar asimismo al Gobierno del Perú por acoger la sesión anual del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), principal órgano internacional para la evaluación del cambio climático. Estos dos hitos —el IPCC-63 en Lima y la COP30 en Belém— se complementan como expresiones de la ciencia y la diplomacia climática, proyectando nuestra región al centro de la discusión sobre el futuro del planeta.
Es para nosotros un honor haber transmitido la invitación del Presidente Lula a la Presidenta Dina Boluarte para participar en el segmento de Alto Nivel de la COP30 en Belém. Manifestamos nuestro sincero deseo de contar con la honrosa presencia de la Señora Presidenta.
Señoras y señores,
Quisiera evocar las palabras de la Presidenta Dina Boluarte, cuando afirmó en reciente reunión:
“En el tiempo que queda de este gobierno afianzaremos más los lazos con Brasil. En ese sentido, trabajaremos para unir nuestras naciones (...) Perú siempre los va a recibir con los brazos abiertos para unirnos por nuestros compatriotas que viven en las fronteras.”
Estas palabras reflejan, con claridad y calidez, la convicción compartida de que la integración Brasil-Perú es un proyecto vivo, en beneficio de nuestras sociedades y de las comunidades que más dependen de nuestra cooperación.
Para concluir, me permito decir unas breves palabras en portugués para mis compatriotas:
Eu gostaria de estender uma saudação carinhosa às brasileiras e aos brasileiros que vivem aqui no Peru. Ao nos reencontrarmos nesta ocasião tão especial, faço questão de reafirmar que a Embaixada está sempre à disposição para apoiar nossa comunidade no que for preciso.
Finalmente, no podría cerrar estas palabras sin agradecer a los funcionarios de la Embajada —diplomáticos, agregados civiles y militares, oficiales y funcionarios locales, peruanos y brasileños— así como a los auspiciadores que contribuyeron a esta celebración.
¡Muchas gracias! Muito obrigado!
¡Viva el Brasil! ¡Viva el Perú!