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2022.04.22 - Recepção a bordo do veleiro Cisne Branco, participante do "Velas Latinoamérica 2022"
PALABRAS DEL EMBAJADOR DE BRASIL, SÉRGIO FRANÇA DANESE, EN OCASIÓN DE LA RECEPCIÓN A BORDO DEL VELERO CISNE BRANCO, PARTICIPANTE DE VELAS LATINOAMÉRICA 2022
CALLAO, 22 DE ABRIL DE 2022
Muchas gracias. Muy buenas noches. Sean muy bienvenidos a bordo del velero Cisne Branco.
Para mí es un honor ser el anfitrión de este encuentro, al lado del Comandante del velero, el Capitán de Mar y Guerra Marcos André Silva Araújo.
Quiero agradecer a todos los que nos honran con su presencia en esta recepción que marca, en el Perú, la participación del Cisne Branco en esta edición 2022 de Velas Latinoamérica.
Agradezco muy especialmente la presencia de todas las autoridades peruanas y de países amigos que nos acompañan en esta celebración, y saludo fraternalmente a los colegas Embajadores que nos traen la amistad de sus países.
Es un honor singular recibir a bordo al Comandante General de la Marina de Guerra del Perú, Almirante Alberto Alcalá Luna, en la persona de quien homenajeo a todos los oficiales y demás integrantes de la heroica Marina peruana.
Le ruego, Señor Almirante, que acepte y transmita a todas las demás autoridades peruanas involucradas en Velas Latinoamérica 2022 nuestro más sincero agradecimiento por la hospitalidad fraterna y emocionante que brindan el Perú, su Marina y su gente a todos los participantes de este certamen.
Les agradezco muy especialmente por el competente apoyo logístico en esta etapa del largo viaje, haciendo posible esta linda fiesta de velas y confraternidad latinoamericana que, empezando hoy y por casi toda la semana, asisten el puerto de Callao y todo el Perú.
Quisiera también hacer un homenaje a todos los comandantes y tripulaciones de los demás veleros que participan de esta edición de Velas Latinoamérica y nos proporcionan este espectáculo náutico maravilloso en el puerto de Callao. También una palabra de reconocimiento al Comité Organizador de Velas Latinoamérica 2022, representado acá por el Capitán de Mar y Guerra Cláudio de Souza Freitas.
Quisiera también hacer un saludo especial al Comandante Marcos André y a todos los miembros, hombres y mujeres, marinos brasileños todos, que integran la tripulación del Cisne
Branco. Con su trabajo y entusiasmo, hacen posible nuestra participación en esta regata que tan bien simboliza la amistad de los pueblos de Latinoamérica.
De hecho, esta confraternización de veleros que son símbolos de nuestras Marinas es una celebración de la integración y de la cooperación entre nuestras fuerzas navales, entre nuestros países y en todo este Continente, nuestra América Latina, tan fuertemente vinculada, por su historia y por su geografía, al mar océano y al quehacer marino.
Es una feliz coincidencia poder recordar que hoy, 22 de abril, se celebra la fecha del descubrimiento de Brasil, en el año 1500, por la escuadra del Almirante portugués Pedro Álvares Cabral, una gran hazaña fundadora de nuestra nacionalidad, que este año cumple doscientos años como Estado soberano y libre.
Otros hechos marineros, a bordo de naves no tan modernas ni seguras como estos lindos veleros que se ven hoy en el Callao, ayudaron a forjar nuestras nacionalidades, integrando al mundo las Indias que Cristóbal Colón heroicamente descubrió y la América que Américo Vespucio sabiamente identificó como un nuevo continente. Navegantes, ambos, que llevaron a los extremos aquello que dice el gran poeta portugués Fernando Pessoa – “Navegar es preciso, vivir no es preciso”.
Y para nosotros, brasileños, es un orgullo que nuestra presencia en esta celebración de la amistad latinoamericana se concrete con la participación de este lindo velero Cisne Branco, símbolo de nuestra vocación naval y un justificado orgullo de nuestra Marina y por ende de todos los brasileños.
De hecho, el Cisne Branco, cuyo nombre también bautiza el himno de la Marina de Brasil, encauza y representa todas las mejores tradiciones navales brasileñas y los vínculos de nuestra Marina con los orígenes, la formación y la consolidación de nuestra identidad nacional.
La Marina de Brasil se forjó como una guardiana de nuestra soberanía, de nuestra integridad territorial y de nuestra autoridad sobre todas las aguas en las cuales tenemos soberanía o jurisdicción.
En la Amazonía Verde o en lo que hoy conocemos como nuestra Amazonía Azul – nuestras vastas aguas marinas territoriales y jurisdiccionales –, en nuestra extensa red fluvial nuestro territorio, donde el Estado brasileño sólo llega en la
forma de un barco patrulla o un buque hospital para atender a las poblaciones ribereñas, la Marina brasileña es para el ciudadano la garantía de que el Estado está presente y actuante en todo su espacio.
En la guardia y protección de nuestros espacios acuáticos, en la defensa del territorio, en la protección del medio ambiente marino, en las acciones que está mandatada para cumplir en el trabajo de naturaleza social que ejecuta y en la garantía de la ley y del orden, siempre dentro de los marcos estrictos e intangibles de la Constitución y de las leyes, la Marina es una institución respetada del Estado brasileño.
Y contribuye además a la elevación de las capacidades científicas y tecnológicas del Brasil por medio de los programas estratégicos de nuestra Base Industrial de Defensa, de nuestro programa de submarinos convencionales y de nuestro submarino a propulsión nuclear, así como de las actividades de investigación oceanográfica y antárctica.
En las fuerzas de paz de la ONU, en la Organización Marítima Internacional y en muchos otros organismos y conferencias internacionales y regionales, la también Marina trae su contribución a la actuación diplomática brasileña.
Y, en el plano de las relaciones bilaterales con países amigos, la Marina también desarrolla un importante trabajo de cooperación y afianzamiento de la confianza. Nuestra relación con el Perú está marcada por esa buena cooperación entre nuestras Marinas, que aspiramos a ampliar y consolidar en nuevos eslabones.
Nuestra participación en Velas de Latinoamérica con el Cisne Branco resume y simboliza todo eso. Para la diplomacia brasileña, es un honor contar con semejante embajada flotante, conduciendo por nuestros mares la bandera auriverde que enarbola con orgullo y enseñando sus blancas velas que evocan un pasado de glorias, ilustran un presente de serena acción y auguran un futuro de paz y harmonía.
Que disfruten nuestra recepción y la hospitalidad que nos brindan a todos el Cisne Branco y su dedicada tripulación.
Muchas gracias.