AGENDA AMBIENTAL

Liderazgos de Brasil en el G20 y del BID en la banca del desarrollo: oportunidad única

La coincidencia de la presidencia brasileña del G20 y del liderazgo de los bancos multilaterales por parte del BID representa una oportunidad única para avanzar en la agenda de desarrollo sostenible, combatir la pobreza y la desigualdad. Los desafíos que enfrenta el mundo son grandes, pero esta coordinación permitirá combatirlos de manera más ágil, más sólida y más eficiente

01/12/2023 3:00 - Modificado hace 2 años
Presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto al presidente del BID, Ilan Goldfajn. | Foto: Divulgacion BID

Brasil asume la presidencia del G20, el grupo de las veinte economías más grandes del planeta, coincidiendo con el liderazgo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en los bancos multilaterales y regionales de desarrollo (BMD y BRD, respectivamente). En la última reunión del G20 en India, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció las prioridades para la presidencia de Brasil, como la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad, y el desarrollo económico, social y ambiental sostenible. Esta coincidencia de objetivos con los del BID ofrece una oportunidad única para una acción conjunta más eficaz y duradera.

Al asumir el liderazgo de los BMD y los BRD, el BID, bajo la presidencia del brasileño Ilan Goldfajn, coordinará durante un año un grupo que reúne 12 instituciones financieras que conjuntamente realizan préstamos por cerca de US$ 225 mil millones (aproximadamente R$ 1,1 billones) anuales para proyectos de infraestructura, desarrollo social y economía verde. En el grupo se encuentran bancos como el BID, el Banco Mundial, instituciones africanas, asiáticas, europeas, islámicas y el Nuevo Banco de Desarrollo, conocido como banco de los BRICS.

La agenda que el BID ha propuesto al grupo tiene como objetivo que la banca multilateral actúe más coordinada y eficientemente, como un sistema, compartiendo información y análisis, estandarizando licitaciones y marcos, y actuando simultáneamente en los mismos proyectos o en proyectos coordinados, ampliando así la escala y el impacto de su financiamiento. Para ello, los organismos multilaterales tendrán que evolucionar tanto en la labor que realizan como en los métodos empleados para satisfacer las necesidades urgentes del mundo.

Agenda ambiental: prioridad máxima

Además, la reforma de los bancos multilaterales de desarrollo tiene como máxima prioridad la agenda ambiental. Durante la COP 28 en Dubái, el BID anunció el compromiso de triplicar el financiamiento para proyectos que aborden el cambio climático, con la meta de desembolsar US$150.000 millones durante la próxima década en proyectos con un impacto ambiental positivo. Así, el BID es uno de los primeros bancos multilaterales en responder al llamado del G20 para intensificar los esfuerzos ambientales.

Cabe mencionar que la acción ambiental del BID ya se está llevando a cabo en asociación con Brasil en el programa Amazonia Siempre, que tiene cinco pilares: lucha contra la deforestación; bioeconomía; foco en las personas (educación, salud y empleo de calidad); ciudades, infraestructura y conectividad sostenibles; y agricultura, ganadería y silvicultura sostenibles y con bajas emisiones de carbono. Además, el banco se asocia con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil y el Banco de Brasil en la Coalición Verde; con el Ministerio de Agricultura brasileño en el programa de Agricultura Baja en Carbono, y ha creado alianzas con gobiernos locales, como el programa Decarboniza Pará y el proyecto de saneamiento de Manaos.

Inversiones a largo plazo

El vínculo entre Brasil y el BID es histórico. Brasil es el mayor cliente del BID, con más de R$ 100 mil millones en inversiones y financiamiento, además de cooperación técnica, apoyo y alianzas.

A mediados de noviembre, el BID, junto con el Banco Mundial, asistió al Tesoro Nacional en la formulación de bonos verdes, lo que permitió a Brasil recaudar USD 2,000 millones del exterior con condiciones más favorables que las de los países con "grado de inversión". Asimismo, una asociación entre el gobierno brasileño y el BID está permitiendo el desarrollo de innovaciones financieras para garantizar inversiones con impacto sostenible, que brindarán apoyo técnico y financiero a la presidencia brasileña del G20.