El Día Mundial del Medio Ambiente, la ministra brasileña Marina Silva destaca la urgencia de acciones ambientales
En un pronunciamiento nacional, Marina Silva destacó el Día Mundial del Medio Ambiente y la urgencia de la protección ambiental y la mitigación del cambio climático, que son temas prioritarios del G20. La ministra anunció medidas del Gobierno federal, actualizando la estrategia nacional, centrada en la emergencia climática y en el objetivo de lograr la deforestación cero para 2030.

En declaración transmitida por Red Nacional de Radio y Televisión, la ministra del Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva, abordó temas considerados esenciales para la protección ambiental y la mitigación de los efectos del cambio climático. El discurso marca el Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio.
Ha enfatizado que eventos climáticos extremos, como la reciente tragedia en Rio Grande do Sul, que ha hecho sufrir a millares de familias afectadas por las inundaciones, son un reflejo del aumento global de las temperaturas. "La actual situación no solo exige concientización, sino acción inmediata. Cuando protegemos los ríos, los bosques y nuestra rica biodiversidad, estamos, en realidad, protegiendo y cuidando a las personas", afirmó Marina Silva.
La ministra subrayó que el Gobierno federal, bajo la orientación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, está adoptando medidas rápidas y coordinadas para responder a los desastres climáticos, en colaboración con los estados y municipios. "Estamos trabajando para recuperar el tiempo perdido y hacer lo que se debe hacer en beneficio de todos los brasileños y brasileñas", afirmó.
Marina Silva anunció la actualización de la estrategia nacional de mitigación y adaptación al cambio climático, junto con el lanzamiento de un plan nacional centrado en la emergencia climática, principalmente en áreas de mayor riesgo. Señaló el objetivo de lograr la deforestación cero en todos los biomas brasileiros, destacando la reducción del 50% de la deforestación en la Amazonia. "Tenemos el desafío de pensar juntos, crear tecnologías sostenibles, transitar para energías no contaminantes, con mayor igualdad social", subrayó.
En los próximos años, según la ministra, el Gobierno se dedicará a la protección y recuperación de la biodiversidad, al crecimiento de la bioeconomía y a mejorar la calidad ambiental tanto en las ciudades como en el campo. Marina también se mostró optimista sobre la COP30, que será realizada en Belém el próximo año. "Vamos a marcar la diferencia y mostrar que estamos unidos para construir un futuro ecológicamente sostenible y para crear un ciclo de prosperidad en beneficio de todos los brasileños y brasileñas, con democracia, reducción de las desigualdades sociales, respeto a la diversidad y sostenibilidad", argumentó.
La ministra Marina Silva concluyó convocando a todos los brasileños y brasileñas a unirse en pro de un futuro sostenible. "Proteger el medio ambiente es garantizar el bienestar a los ribereños, a los pequeños comerciantes, a los habitantes de las periferias, a las comunidades tradicionales y a las personas que viven en áreas de riesgo", concluyó.
Los efectos del cambio climático y la bioeconomía en el centro de atención del G20

Desde que asumió la presidencia del G20, Brasil ha reiterado compromisos alineados con la urgente necesidad de políticas globales sostenibles. En consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, Brasil busca soluciones innovadoras para luchar contra el cambio climático, proteger la biodiversidad y promover una economía verde inclusiva.
Entre los destaques están el compromiso de lograr la deforestación cero en todos los biomas para el año 2030 y el fortalecimiento de la bioeconomía, con énfasis en el uso sostenible de los recursos naturales y en la generación de empleos verdes. Brasil también está aumentando sus inversiones en energías renovables, como la solar, la eólica y la biomasa, con el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y minimizar el impacto medioambiental. Estas iniciativas reflejan el compromiso del país de promover el desarrollo sostenible protegiendo al medio ambiente, y figuran entre las prioridades de los debates del Grupo de Trabajo sobre Clima y Sostenibilidad Medioambiental y de la Fuerza de Tarea para la Movilización Global Contra el Cambio Climático.
Human action and the increasing intensity of floods

Las recientes inundaciones en el Sur de Brasil, principalmente en el estado de Rio Grande do Sul, han dejado una huella de destrucción. Según datos de la Defensa Civil, más de 80 mil personas fueron desplazadas. La catástrofe, que alcanzó su punto máximo el 29 de mayo, provocó la trágica pérdida de 172 personas, y 42 aún siguen desaparecidas. Ciudades como Porto Alegre, Eldorado do Sul, Canoas, Guaíba, Novo Hamburgo, Estrela y Encantado han sido particularmente afectadas, enfrentando los mayores grados de peligros y exposición. Un estudio demostró que la acción del hombre aumentó en un 15% la potencia de las lluvias en el estado, con una inundación histórica que afectó alrededor de 2,3 millones de personas.
Otro estudio realizado por un equipo internacional de investigadores, que incluye a miembros de Brasil, Reino Unido, Suecia, Países Bajos y Estados Unidos, está investigando las causas e implicaciones de las inundaciones. La World Weather Attribution estudia cómo el cambio climático provoca fenómenos extremos en el mundo. Por ejemplo, en julio de 2021, un informe de la WWA reveló que el cambio climático había provocado que una ola de calor fuera al menos 150 veces más probable y 2ºC más intensa en el noroeste del Pacífico de los EE. UU. y Canadá.
Fenómenos climáticos extremos en el mundo

Las inundaciones en Alemania en 2024 han causado serios problemas, hay varias regiones sumergidas tras semanas de intensas lluvias. Las tormentas y lluvias torrenciales han provocado muertes y numerosas evacuaciones. La situación es crítica en diversos locales donde los niveles del agua siguen subiendo, con registros de hasta 130mm de lluvia.
En Afganistán, decenas de miles de niñas y niños siguen afectados por las inundaciones en las provincias de Baghlan, Badakhshan y Ghor. Las recientes inundaciones han causado casi 350 muertos, entre ellos niños, más de 7.800 casas dañadas y 5.000 familias desplazadas. Las condiciones meteorológicas extremas, intensificadas por la crisis climática, requieren intervenciones humanitarias rápidas y ayuda internacional para mitigar sus efectos, a pesar de que el país casi no tiene responsabilidad en las emisiones globales de CO2.
Por otro lado, diversas partes de India han enfrentado temperaturas excepcionalmente altas en los últimos días, lo que ha obligado a cerrar escuelas y a crear unidades especiales en los hospitales para tratar enfermedades relacionadas con el clima cálido. Este año, el número de días en los que hubo olas de calor ha sido más del doble de lo normal, con registros de temperatura alrededor de 52,9ºC, la más alta ya registrada.