CAMBIO CLIMÁTICO

Crisis climática: Brasil intensifica acciones de lucha contra incendios

La sequía prolongada y las temperaturas superiores a la media empeoraron la situación de los incendios en el país. Además de las condiciones climáticas, hay indicios de acción humana delictiva en algunas áreas. En el contexto global, Brasil se destaca en el G20 al luchar por acciones para reducir los daños de los cambios climáticos.

29/08/2024 7:00 - Modificado hace un año
Bomberos de Prevfogo/Ibama combaten incendios en la región de Corumbá, ciudad del estado brasileño de Mato Grosso del Sur. Foto: Fernando Donasci/MMA
Bomberos de Prevfogo/Ibama combaten incendios en la región de Corumbá, ciudad del estado brasileño de Mato Grosso del Sur. Foto: Fernando Donasci/MMA

Los incendios en Brasil, especialmente en agosto, presentan un escenario alarmante, ya que se ha registrado un aumento significativo de los focos de incendios en varias regiones del país. En estados como Mato Grosso, Pará, Amazonas y São Paulo, los focos de incendios no se limitaron a condiciones climáticas adversas. La acción humana también prevaleció. Hace poco el desplazamiento de una ola de humo a amplias zonas de Brasil ha cobrado protagonismo en los medios internacionales, lo que evidenció la gravedad de la situación. 

Los focos de incendios se encuentran fuertemente vinculados a la prolongada sequía que afecta a gran parte del país. La información que se ha obtenido recientemente indica que las lluvias vienen ocurriendo de manera irregular desde el comienzo del otoño, un período esencial para mantener la humedad del suelo y la vegetación. La falta de lluvia junto con las temperaturas superiores a la media durante el otoño y el invierno crean un entorno favorable para la propagación de los incendios. El resultado de estos factores no solo reduce la humedad de la vegetación, y la hace altamente inflamable, sino que también facilita la rápida propagación del fuego, que resulta en consecuencias devastadoras para ecosistemas enteros y la calidad del aire.

Humo que se originó en Amazonas, Centro-Oeste y São Paulo se extendió por todo Brasil, como se muestra en la imagen satelital del INPE
Humo que se originó en Amazonas, Centro-Oeste y São Paulo se extendió por todo Brasil, como se muestra en la imagen satelital del INPE

En respuesta al aumento de los focos de incendios, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la ministra del Medio Ambiente y Cambio Climático Marina Silva destacaron las sospechas de acciones delictivas detrás de los incendios. La Policía Federal está llevando a cabo pesquisas y ya ha abierto 31 investigaciones para averiguar los orígenes de los incendios, dos de ellas en São Paulo, donde se detectaron más del 30 % de los focos de calor registrados el 23 y 24 de agosto. El gobierno trabaja para reforzar la prevención y el control de incendios y busca una acción coordinada e integrada para mitigar los impactos ambientales y preservar los ecosistemas brasileños.

«No detectamos ningún incendio causado por rayos. Esto significa que hay gente que está incendiando la Amazonía, el Pantanal y especialmente el estado de São Paulo», dijo Lula. Solamente en São Paulo se registraron 2191 focos de calor en 48 horas, lo que representa aproximadamente el 42 % de los focos en el estado en 2024. La ministra Marina Silva enfatizó que se movilizan esfuerzos federales para combatir los incendios y punir estrictamente las acciones delictivas relacionadas con el uso del fuego.

Acciones gubernamentales en Brasil para prevenir y combatir incendios

Con la reanudación de la gobernanza ambiental desde 2023, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) y el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) han movilizado a más de 3000 miembros de la brigada en todo el país, incluyendo a 1468 en la Amazonía, que enfrenta la peor sequía en al menos 40 años. En São Paulo, el gobierno federal apoya el combate y el monitoreo de las áreas afectadas con el uso de seis aviones, incluido un avión KC-390 equipado para el lanzamiento de agua, así como el desempeño de unos 400 militares en la región. Otras medidas incluyen la aprobación de la Política Nacional de Manejo Integrado del Fuego, que prohíbe el uso del fuego para la deforestación o la supresión de la vegetación nativa, excepto en incendios controlados.

La crisis climática y el financiamiento marcan el debate central del G20

El clima ha sido uno de los principales temas de discusión en el G20 Brasil. El tema pasa por los Grupos de Trabajo sobre Sostenibilidad Climática y Ambiental, Agricultura, Transiciones Energéticas y la Fuerza de Tarea para la Movilización Global Contra el Cambio Climático. Las discusiones vienen siendo guiadas por las propuestas de la presidencia brasileña del G20, entre diferentes ministerios y naciones, para enfrentar las amenazas.

«No detectamos ningún incendio causado por rayos. Esto significa que hay gente que está incendiando la Amazonía, el Pantanal y especialmente el estado de São Paulo», dijo Lula. Solamente en São Paulo se registraron 2191 focos de calor en 48 horas, lo que representa aproximadamente el 42 % de los focos en el estado en 2024. La ministra Marina Silva enfatizó que se movilizan esfuerzos federales para combatir los incendios y punir estrictamente las acciones delictivas relacionadas con el uso del fuego.

Los expertos que participan en las agendas del G20 señalan que los efectos del cambio climático representan un riesgo adicional para la naturaleza, la vida de las personas y la economía mundial, especialmente en las zonas costeras, que pueden verse afectadas por el aumento del nivel del mar. A partir de este problema, que afecta a todo el planeta, lo más destacado de las reuniones y debates del G20 es el énfasis en la importancia de las asociaciones nacionales e internacionales para encontrar soluciones y movilizar esfuerzos para reducir estos riesgos.

En el caso de Brasil, las inundaciones en el sur del país y las sequías en los estados de la región norte impactan el medio ambiente y la infraestructura. Para contener la escalada, el gobierno brasileño está desarrollando un nuevo Plan Climático, centrado en áreas como la industria, la agricultura y el uso de la tierra. De esta manera, el país lidera el esfuerzo global para evitar que la temperatura global supere los 1,5ºC, tal y como lo establece el Acuerdo de París. Se considera esencial reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente a través del control de la deforestación y las prácticas agropecuarias bajas en carbono. Aunque las emisiones hayan disminuido desde 2005, la deforestación volvió a aumentar en 2018, pero disminuyó en un 50 % en 2023. El nuevo Plan Climático, con objetivos para 2050, tiene como finalidad apoyar esta transición a una economía baja en carbono y lograr la neutralidad climática.

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